Acción legal contra la jerarquía de la IGCU

Lvov (Ucrania), 11 de diciembre de 2013

Corte Internacional de Justicia de La Haya

Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo

 

Por la presente pedimos que ustedes condenen el crimen de organizar un golpe de Estado en Ucrania, cometido por el Jefe de la Iglesia greco-católica ucraniana (IGCU) Mons. Sviatoslav Shevchuk, el cardenal Lubomir Husar y Mons. Boris Gudziak. Estos tres jerarcas de la Iglesia greco-católica ucraniana no sólo apoyaban a los partidos de oposición en el EuroMaidan en Ucrania, sino directamente organizaban el golpe.

El EuroMaidan en Lviv fue directamente apoyado por la Universidad Católica de Ucrania que envió a sus estudiantes allí. Hoy en día, el 11 de diciembre de 2013, la Universidad Católica de Ucrania en Lviv declaró la desobediencia civil al Presidente y al Gobierno de Ucrania y pidió a otras universidades de Ucrania que hicieran lo mismo.

Mons. Boris Gudziak utilizando las redes sociales difundió las instrucciones sobre cómo derrocar al gobierno y efectuar el golpe de Estado.

Una queja sobre un crimen sangriento de la jerarquía de la IGCU

Lviv (Ucrania), 1 de diciembre 2013

La Secretaría de Estado del Vaticano

Ciudad del Vaticano

 

Hay un intento de golpe de Estado en Ucrania y el peligro del estallido de una guerra civil sangrienta. Todo esto está organizado por las organizaciones occidentales y financiado por los EE.UU. y apoyado por la UE. Es un crimen internacional de injerencia en los asuntos internos de un Estado independiente y soberano.

Desafortunadamente, los representantes de la Iglesia greco-católica de Ucrania (IGCU): cardenal Husar, Mons. Shevchuk y Mons. Gudzyak toman parte activa en la organización de este sangriento golpe de Estado. Dos de ellos, Husar y Gudzyak, son ciudadanos y espías estadounidenses. Utilizando las redes sociales, Mons. Gudzyak moviliza a los estudiantes no sólo de la Universidad Católica Ucraniana (UCU), sino de toda Ucrania para participar activamente en el golpe de Estado.

Un llamamiento a los cardenales para el arrepentimiento /carta abierta/

Lviv (Ucrania), el 13 de marzo 2013

 

Vivimos en uno de los períodos más difíciles de la historia de la Iglesia y la humanidad. Los cristianos así como los incrédulos esperaron que Ustedes, como colaboradores más próximos de los papas, proclamaran la palabra de verdad que podría llevar a las naciones a Cristo. Sin embargo, no la oyeron de Ustedes.

¡Muchas veces Ustedes mataron a Cristo y vilipendiaron Su Santo nombre! ¡Ustedes son asesinos múltiples de la verdad y del Evangelio! ¡Ustedes han pecado contra el Espíritu Santo!

En los últimos años apelábamos a Ustedes para que se arrepintiesen de los crímenes dentro de la Iglesia. Pero Ustedes no querían escuchar nuestra voz. Por su silencio hipócrita Ustedes condenaron a Jesucristo Hijo de Dios en la Iglesia a la muerte como los sumos sacerdotes, fariseos y saduceos. Ustedes se han convertido en una casta privilegiada que proclama el evangelio falso y se abriga detrás de la autoridad divina en pos de sus propios objetivos.

Consagraciones episcopales y Patriarcado Católico Bizantino

Leopolis, 05 de mayo 2011

 

Bajo el comunismo, en los años 1946-1990, la IGCU (Iglesia Griego-Cátolica Ucraniana) en la URSS, se hallaba en las catacumbas.

En 1996, L. Husar, un obispo excomulgado durante 17 años que vivió toda su vida en Occidente, fue nombrado ilegalmente como sucesor de gravemente enfermo Cardenal Lyubachivskyi contra la voluntad de tres Metropolitas de IGCU.

En 2002, en el monasterio Basiliano en Pidhirtsi comenzó una misión bendecida. En 2004, por un decreto secreto № 399/2003 del 6 de agosto de 2004, Husar se dirigió a las autoridades estatales de Ucrania con la solicitud de la deportación de Ucrania de los monjes de Pidhirtsi.  En 2006, Husar escribió un libro “Conversaciones con Su Beatitud L. Husar: Al cristianismo postconfesional”, en la cual predica varias herejías, que niegan la doctrina fundamental de la Iglesia.

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“Y por cuanto sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: “Abba, Padre”. Así que ya no eres más esclavo, sino hijo; y si hijo, también eres heredero por medio de Dios.”

Ga 4, 6-7 (desde 23-4-2017 hasta 7-5-2017)

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